Nuestros 2 días en Kyoto

Pasamos 3 días en Kyoto, uno de los cuales fue dedicado a Nara, así que solamente tuvimos 2 días completos para pasear por la ciudad de templos. Si el itinerario es bien preparado, y uno se mueve con rapidez, se pueden ver todas las atracciones principales en ese tiempo, y quizás un poquito más.

En este post compartimos nuestro itinerario, incluyendo el mejor momento para visitar algunos lugares basándonos en horarios de apertura y multitudes.

Justo cuando estuvimos en Kyoto había una ola de calor (imagínense caminar bajo el sol con 40 grados), entonces estuvimos un poco lentos recorriendo. Por este motivo nos perdimos algunas de las cosas que queríamos ver, pero creemos que aun así pudimos ver lo básico.

BASICOS DE KYOTO
Kiyomizu-dera Temple

Cuando uno piensa en Kyoto se imagina jardines zen, templos antiguos y callejones tranquilos. Kyoto es así sin duda, pero también es tres cosas más:

  • Sobrepoblado: la cantidad de turistas es impresionante. Traten de ir a los lugares mas populares a primera hora de la mañana o cuando están por cerrar.
  • Sobreprecio: hay que pagar entrada para la mayoría de los templos y atracciones turísticas. El precio va desde 300 a 500 yenes.
  • Sobrevalorado: creemos que Kyoto es una visita obligada; nadie puede decir que estuvo en Japón si no visito Kyoto, pero es importante saber que no todo es tal cual uno lo ve en las fotos (hay que sumarle las multitudes)

    Kyoto Bus
Como Moverse

Las líneas de tren y subte son limitadas, así que la mejor manera es usando bus. Los buses van a todos los lugares turísticos. El ticket se paga cuando uno se baja y se puede usar efectivo (se necesita cambio exacto, pero hay máquinas para eso), un pase o una tarjeta IC. Las tarjetas IC están unificadas en las ciudades mas importantes de Japón, por lo cual si vienen de Tokyo y tienen un Pasmo o Suica, pueden recargarla y usarla en Kyoto. Esto es lo que hicimos nosotros y fue super practico.

DIA  1

Nuestro primer día empezó alrededor de las 11:30 am, dado que llegamos de Tokyo a media mañana. Traspirando como nunca, dedicamos este día a la parte Este de Kyoto: Higashiyama.

Después de dejar las mochilas en el Morris Hostel, nos tomamos un bus a Ginkaku-Ji, el Pabellón Plateado. Habíamos leído que era uno de los importantes, pero, si bien es muy bonito, nos desilusiono un poco. No hay mucho para ver más que un jardín (vimos un montón de jardines en Japón, así que este no nos pareció nada espectacular) y un templo de madera.

Silver Pavilion – Pabellon Plateado

Al salir de ahí, caminamos por el Camino de Filósofos, un paseo bordeando un arroyo que conecta varios templos en la zona. El camino es pintoresco y, si se tiene el tiempo, hay un montón de templos para ver por ahí. Disfrutamos esa caminata porque los arboles nos cubrían un poco del sol rajante, pero como ya estábamos cansados (si, después de un solo templo) no fuimos a todos los templos del camino.

Camino de Filosofos

Enfilamos directo a Nanzen-Ji, otro de los obligados. Es gratis pasear por los alrededores del portón y el puente de piedra, pero hay que pagar para entrar a las distintas partes del templo. Nosotros pagamos en un lugar que decía “entrada” pero solo pasamos a un jardín zen que no parecía ser el templo. No estamos muy seguros de que más había para ver por aquí.

Nanzen-ji Temple

Seguimos caminando hasta llegar a Chion-in en el Parque Maruyama. Pasando la puerta principal, nos encontramos con una escalinata que desalienta a cualquiera. Subimos los escalones solo para dar con el templo principal en construcción. Si planean visitar este templo, chequeen antes de ir, porque no hay mucho más para ver fuera del pabellón principal.

Chion-in Temple

Después de leer esta primera parte cualquiera pensaría que no vale la pena. La realidad es que estábamos un poco desilusionados, dado que ninguno de los templos que habíamos leído como “obligados” nos había encantado. Vimos muchos templos en distintos países y hasta ese momento no habíamos encontrado ninguno que nos volara la cabeza en Kyoto. Afortunadamente nuestra primera impresión estaba a punto de cambiar al llegar al distrito preservado de Higashiyama Sur.

Higashiyama

Luego de un rápido almuerzo, caminamos por los callejones de esta área, subiendo hacia Kyomizu-dera. Este templo esta siempre lleno de gente, pero es precioso. El pabellón principal también está en reparación, pero no afecta la visita. La mejor parte del complejo es la vista desde el cerro: una pagoda roja alzándose sobre Kyoto.

Kyomizu-dera 

Salimos del templo y caminamos alrededor de las callecitas, llenas de locales vendiendo snacks y souvenirs. Probamos helado de té verde, que no estaba mal, pero no lo tomaríamos de nuevo.

Esta zona es la mejor para ver chicas disfrazadas de Geisha (no Geishas de verdad). Un montón de chicas japoneses (y algunas turistas también) alquilan kimonos y se peinan como geishas para caminar por Higashiyama y tomarse fotos.

Chicas vestidas de Geishas en Higashiyama

Luego de un día super cansador, volvimos a nuestro hostel para una ducha y un corto descanso, antes de volver a salir para ver un poco la vida nocturna de Pontocho Alley, donde cenamos (un poco caro y lujoso para nuestro gusto), y pasear por Gion tratando de ver una Geisha real. Obviamente no vimos ninguna, dado que es muy difícil verlas.

Gion

Ese fue el final de nuestro cansador pero llenador primer día.

DIA 2

Este fue sin duda nuestro día favorito. Arrancamos super temprano: dejamos el hostel a las 6:30 am. En principio la idea era evitar las multitudes en el primer lugar al que íbamos, pero también nos ayudo a evitar las peores horas de calor.

Nos tomamos un bus a Arashiyama para visitar el bosque de bambú. Este es uno de los obligados y vale la pena visitarlo sin tanta gente. Es un paseo corto entre los altos arboles de bambú. Es gratis y esta abierto todo el tiempo, así que se puede visitar también por la tardecita.

Bosque de Bambu Arashiyama

Al lado del bosque de bambú hay un templo famoso, el Tenryu-Ji, al que no pudimos entrar, dado que abría a las 9:00 am y para cuando terminamos con el bosque apenas eran las 7:30 am.

De ahí caminamos nos tomamos un tren y un bus a Kinkaku-Ji, otro de los obligados. Pensábamos que abría a las 8:30 pero en realidad era a las 9:00 así que fuimos los primeros en la fila.

El lugar es hermoso. Un jardín zen con un Pabellón Dorado coronando el lago. Este lugar se llena de gente. Fuimos los primeros en entrar y ya era una locura, así que realmente no importa a que hora lo visiten: siempre va a estar repleto de turistas. Lo bueno es que nadie puede acceder al pabellón, así que no se vera la gente en las fotos.

Golden Pavilion

No hay mucho mas para ver en este templo, dado que lo principal se ve apenas se entra. El resto es caminar en la selva hasta la salida.

Desde Kinkaku-Ji nos tomamos un bus a Ryoan-Ji. Hubiésemos caminado pero ya hacían 37 grados (a las 9:30 am) y queríamos guardar nuestra energía.

Ryoan-ji 

Ryoan-Ji es otro de los templos importantes. No es super impresionando y un montón de gente lo visita. Lo principal para ver es un Jardín de Rocas, un jardín zen creado con piedras. Aparentemente es famoso debido al misterio en su diseño, pero a nosotros no nos pareció nada del otro mundo (vimos mejores jardines de rocas en otros lugares).

Ryoan-ji

De ahí caminamos 10 minutos hasta Ninna-Ji. Este no esta en la lista de los imprescindibles, pero no entendemos por qué. El lugar es hermoso, mucho mejor que varios de los templos que visitamos en Higashiyama, lleno de pabellones y pasarelas de maderas bordeando un jardín zen perfectamente diseñado con una pagoda completando el paisaje.

Ninna-ji

Lo mejor de todo era que no había turistas, así que pudimos pasear tranquilos, sentarnos a descansar y disfrutar de la paz que uno se imagina cuando piensa en Kyoto.

Desde Ninna-Ji nos tomamos un bus al centro de Kyoto y visitamos el Mercado de Nishiki, lleno de puestos donde venden comida. Un gran lugar para tener un snack.

Regresamos a nuestro hostel para descansar un rato. Era pasado el mediodía y habíamos estado paseando por horas; además hacía mucho mucho calor. En cualquier otro momento del ano hubiésemos seguido paseando, pero era imposible seguir bajo el sol calcinante.

Recobrada nuestra energía, arrancamos de nuevo hacia el Castillo Nijo. Es bonito e interesante, pero no lo consideramos un imprescindible. Desde afuera parece un templo gigante, no un castillo japonés. Por adentro se recorren muchos pasillos que muestran cómo era la vida imperial. Los jardines son pintorescos.

Nijo Castle

Nos tomamos un tren de ahí (un JR para aprovechar nuestro JR Pass – si quieren saber mas del pase, hagan click aca) hasta la Kyoto Station, donde combinamos con otro tren hasta el Fushimi Inari.

Este es uno de esos templos que hay que visitar si o sí. Esta abierto todo el tiempo, así que se puede elegir el momento más conveniente para ir (para evitar las multitudes lo mejor es primera hora o ultima). Llegamos a las 6 pm, cuando ya no hacía tanto calor (la temperatura había bajado de 40 a 36) y ya estaba atardeciendo. Aun así había un montón de gente que pensó igual que nosotros, escapando del calor.

Fushimi Inari

Este lugar es increíble. El pasillo de toriis (las famosas arcadas rojas) no termina nunca. El paseo entero es de 4km (ida solo) y la verdad es que no lo hicimos todo. Probablemente hicimos menos de la mitad, simplemente seguimos caminando hasta que no hubiera más gente. Nos hubiese gustado terminarlo, pero el calor y la humedad, el hecho de que estaba oscureciendo y los mosquitos nos desalentó un poco. Tendremos que hacerlo la próxima.

Sin duda recomendamos el templo Fushimi Inari. Otro tip importante: es gratis.

Nuestro día termino con una birra gigante en un pub en el centro seguido de un muy merecido descanso para nuestro paseo por Nara al día siguiente.

¿Han estado en Kyoto? ¿Cuales son sus lugares preferidos para visitar?

¿Están planeando una visita a Kyoto? ¡No duden en preguntarnos sus dudas!

 

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